El tiempo no es oro, el tiempo es una ventaja personal

Tiempo Ventaja Personal

Como coach online personal recibo muchas consultas ligadas a la gestión del tiempo. La sociedad actual nos exige cada vez más a nivel personal. Pero el tiempo del que disponemos sigue siendo el mismo.

A continuación quiero daros algunos consejos y explicaros por qué el tiempo puede gestionarse de tal forma que en lugar de ser un límite sea una ventaja.

En primer lugar, para hacer posible esta idea debemos establecer prioridades en nuestras vidas personales. No somos súperhéroes con ilimitadas capacidades. Para cualquier persona sensata resulta primordial concentrar sus energías en unos pocos objetivos preferentes. Dedicar nuestro esfuerzo a una multiplicidad de metas diluye la cantidad de tiempo que le dedicamos a cada una. Esto no significa que solo podamos dirigirnos a un solo propósito. Pero sí quiere decir que debemos ser conscientes de cuál es nuestra capacidad personal para enfrentarnos a toda una diversidad de retos. A lo mejor alguien está capacitado para establecer dos, tres  o incluso cuatro objetivos de manera simultánea (y alcanzarlos). Cada persona es diferente. Pero mi experiencia personal como coach online me dice que debemos establecer un límite razonable y dedicar por completo nuestra energía a ello.

En segundo lugar tenemos que ser ordenados. El orden contribuye a optimizar nuestra gestión del tiempo. Imaginaos simplemente que no sabemos dónde hemos dejado unos documentos importantes antes de comenzar nuestro trabajo. Y que esto sucede todos los días. Si realizáramos un estudio para calcular cuánto tiempo hemos perdido al final de la semana de forma acumulada comprenderíamos la importancia de este consejo. Y también, qué quiero decir con que el tiempo -su ahorro, su optimización- es una ventaja.

Y por último, en tercer lugar, el tiempo es una ventaja personal cuando consigues hacer uso de él mejor que los demás. O con respecto a cómo lo hacías tú mismo en el pasado. Con esto me refiero a cuestiones tan sencillas como la del siguiente ejemplo.

Pongamos un propósito como el de graduarse en una carrera universitaria. Si el tiempo medio estimado de graduación es de 5 años, conseguirlo en un tiempo inferior al medio confiere un adelanto con respecto a la mayoría. Cuidado, no estoy alentando una competición desaforada. Pongamos otro ejemplo en el que la competición sea de carácter personal. Supón que estudiando una oposición tu rendimiento tras tres horas de estudio vespertinas se traduce en la memorización de 10 páginas de teoría. Ahora imagina que cambias el hábito tradicional de estudio. Pasas a dedicar las mismas horas de estudio en la mañana, en lugar de en la tarde. Y con ello consigues memorizar 10 páginas más porque tu capacidad de concentración en la mañana es superior.

Resumiendo; mediante la toma de pequeñas decisiones personales podemos optimizar nuestra gestión del tiempo. Solo así iremos consiguiendo pequeñas ventajas que finalmente nos permitirán alcanzar nuestras metas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *