Consejos para afrontar la pérdida o enfermedad de un ser querido

Perdida Afrontar

La vida produce situaciones personales especialmente difíciles. Sin duda, la pérdida de un ser querido o la enfermedad grave de alguien cercano son algunas de las más severas. Contar con la ayuda de una mano amiga o un coach online si las fuerzas flojean son recursos imprescindibles. Pero no nos engañemos: afrontar trances de estas características requiere, simultáneamente, de elevadas dosis de entereza personal.

La mayoría de las personas sufre un terremoto emocional cuando alguna de estas situaciones irrumpe en su vida. La cotidianeidad habitual desaparece y la inestabilidad se instala en el día a día. A veces este contexto se prolonga durante semanas, meses e incluso años. Desahogarse con las personas que sufren el mismo problema no es una de las mejores alternativas. Para enfrentarse a situaciones familiares y personales de esta naturaleza algunos de los consejos predominantes son los siguientes.

Sé fuerte y piensa con optimismo

Las soluciones a los problemas que la vida nos plantea no vienen dadas, no están garantizadas. Nuestra existencia discurre sobre el azar y es este el que dirime qué trayectorias dibujan las desembocaduras. Nuestras armas tampoco son irrelevantes; voluntad, entereza, fortaleza, coraje… La batalla es desigual, pero las victorias y las derrotas tampoco están dadas, tampoco están garantizadas.

Amplía tu mirada sobre el horizonte

Las personas que dedican parte de su existencia a luchar contra las enfermedades de seres queridos sufren un desgaste extraordinario. Experimentan una abnegación permanente que coarta tanto el desarrollo pleno de su libertad como de sus impulsos personales. Introducir espacios y periodos de tiempo paralelos, por reducidos que sean, fuera del marco de convivencia ordinario, renuevan crucialmente sus energías.

Apóyate en otras personas

Establece una relación con personas que atraviesan vivencias similares. Dialoga con otros conocidos de confianza para compartir de manera puntual tus circunstancias. Contacta con un experto que te ayude a enfrentarte a los momentos de debilidad mental. En resumen, evita el aislamiento y procura no cerrar las heridas en tu interior.

Deja abierta la puerta de la felicidad

No renuncies a ningún destello de alegría. Ni todo ha de ser blanco en la vida ni todo ha de ser negro. Por desgracia a veces predomina un solo color. Pero aún cuando esto sucede, siempre hay cabida para algún matiz de felicidad. Las pequeñas hierbas siempre encuentran un hueco entre el cemento. La vida y la alegría, como los rayos del sol, siempre terminan por atravesar incluso el peor temporal.

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